¿QUÉ HACEMOS CON LA CARRERA DE ECONOMÍA?
Si bien todos opinamos que la carrera está mal no siempre es por las mismas razones. Decimos que la carrera es neoclásica, pero no porque los profesores son neoclásicos. Si fuera así la cuestión pasaría por poner profesores heterodoxos y hasta podría plantearse que el problema reside en la estabilidad en los cargos de estos docentes.
Sin embargo, desde el BASE entendemos que la carrera es neoclásica de conjunto, independientemente de quienes estén a cargo de los cursos. Porque al estar estructurada desde la visión neoclásica, a partir de las mismas materias que se dictan y los "contenidos mínimos" de cada una de ellas, cualquier profesor que quiera dar una visión distinta a la neoclásica debe empezar de cero y nunca puede evolucionar. Por ejemplo, si Iñigo Carrera quiere captar desde una perspectiva marxista la Estructura Económica Argentina, inevitablemente tiene que dedicar un tiempo del curso a explicar los conceptos fundamentales de Marx que luego aplicará. Y lo mismo con cualquier autor que escape al pensamiento único.
Por lo tanto, si bien es positivo que se agreguen docentes críticos en distintas materias, es absolutamente insuficiente si lo que se pretende es tener una sólida formación teórica que rebalse la doctrina hegemónica. Y en realidad lo que pretendía ser una solución se transforma en un nuevo problema, ya que al tener docentes que no son neoclásicos pero que tampoco pueden dar una teoría alternativa de manera completa, ni siquiera tenemos una buena formación neoclásica.
En definitiva, desde el BASE creemos que la carrera hay que cambiarla de conjunto y que no sirven los parches.
Frente a la pregunta de qué hacer para lograrlo, hace ya 3 años decidimos refundar la Escuela de Economía Política (ESEP) que sirve no sólo para ver cosas que en la carrera no se ven, sino fundamentalmente para mostrar en la práctica todo lo que está ausente en la currícula y formarnos para luego poder estar en condiciones de ser docentes desde otras perspectivas. Pero es obvio que todo no termina ahí y que la ESEP sólo tiene sentido en la medida que sirva para que los estudiantes nos concienticemos de la necesidad del cambio.
Ahora bien, ¿qué más se puede hacer? Entre las alternativas que se discuten está la posibilidad de organizar una "Junta por carrera" que se "independice" del resto de la facultad en ciertos asuntos. Pero la limitación que vemos a esto es que no resuelve el problema de la democratización. Es decir, un puñado de docentes nombrados tienen el poder sobre la gran mayoría de estudiantes y docentes en negro.
Otra opción es una junta por carrera pero "no vinculante": que los estudiantes preocupados por el tema se acerquen al director de la carrera, le planteen sus opiniones y dependa de él si las considera o no. Como el director en definitiva depende del decano, no vemos que sea una alternativa de mucho vuelo.
Si de lo que se trata es de juntarnos los estudiantes preocupados, no necesitamos de ninguna junta que nos limite. Nos juntamos, discutimos y luego vemos cuáles son las mejores formas para lograr que nuestros reclamos se efectivicen.
No pretendemos cerrar acá el debate ni mucho menos, sino simplemente hacer un aporte a una discusión clave para que la carrera deje de ser un instrumento para sostener la ideología dominante y pase a ser una crítica a la sociedad actual que aporte a pensar y construir la sociedad del futuro.
En definitiva, depende de vos. Sumate, participá, escribinos ( baseecon@hotmail.com). |